La menopausia no empieza a los 50: por qué ovular durante tu etapa fértil podría influir en tu salud futura

Quiero comenzar diciendo que, si bien intentaré respaldar con datos y ciencia este artículo, también daré mi opinión personal.

Así que si lo que buscas es un artículo puramente clínico y científico, te invito a revisar las referencias bibliográficas al final. Encontrarás estudios y recursos que te permitirán profundizar mucho más en la relación entre ovulación, salud hormonal y menopausia.

¿Qué tiene que ver la fertilidad con la salud femenina?

Muchas mujeres creen que la fertilidad termina siendo irrelevante una vez que dejan de querer hijos. Algo normal, dado que son los propios médicos quienes a veces transmiten este mensaje con frases como:

"Quitarte el útero es lo mejor. Si ya no piensas tener hijos, no sirve para nada más que para dar problemas".

No estamos hablando directamente de hormonas, pero el útero es uno de los símbolos más reconocidos de la fertilidad femenina. Y este tipo de mensajes refuerza la idea de que la fertilidad solo importa cuando existe el deseo de tener hijos.

Sin embargo, la realidad es que la fertilidad también forma parte de la salud.

Cada ovulación produce hormonas que tienen efectos mucho más amplios que la reproducción:

• Protegen los huesos.
• Apoyan la salud cardiovascular.
• Influyen en el cerebro y la memoria.
• Participan en la regulación metabólica.
• Favorecen la salud sexual y vaginal.
• Contribuyen al bienestar emocional.

Ahora te pregunto:

Si nunca quieres tener hijos, ¿entonces todo esto deja de ser importante?

¿La salud de tus huesos? ¿Tu salud cardiovascular? ¿Tu memoria? ¿Tu capacidad de concentración? ¿Tu salud sexual? ¿Tu libido? ¿El placer y el disfrute de tu sexualidad?

La respuesta es no.

La ovulación como una cuenta de ahorro para la salud futura

Hablemos de algo que no se suele mencionar en ningún lado, nuestra etapa fértil es una especie de "cuenta de ahorro hormonal".

Décadas de ciclos menstruales ovulatorios generan una exposición acumulativa a estrógeno y progesterona producidos por tu propio cuerpo, hormonas que ayudan a sostener distintos sistemas cuando llega la transición hacia la perimenopausia y la menopausia.

Por eso la ovulación es mucho más que un evento reproductivo. Es uno de los signos más importantes de salud femenina. Y sus beneficios se extienden mucho más allá de la fertilidad.

¿Por qué la ovulación es importante para la salud hormonal?

Cada ovulación es una dosis natural de progesterona. La progesterona solo se produce en cantidades significativas después de la ovulación. Sin ovulación, no podemos tener progesterona. (Si quieres ver una clase completa de como funciona el ciclo, haz clic aquí)

¿Qué pasa si no ovulamos?

Sin ovulación no podemos producir los niveles de progesterona que caracterizan una fase lútea saludable. Y por si esto fuera poco, la progesterona también participa en:

  • salud ósea, (ayuda frenar el deterioro y a crear nuevo hueso de alta calidad)

  • apoya la calidad de sueño,

  • regula el sistema nervioso,

  • equilibra los efectos del estrógeno.

La relación entre ovulación, progesterona y menopausia

¿Qué tiene que ver esto con la menopausia?

Muchísimo.

La menopausia implica una disminución importante de estrógenos y progesterona.

Por eso aumentan los riesgos de:

  • osteoporosis,

  • enfermedad cardiovascular,

  • cambios cognitivos,

  • alteraciones metabólicas.

Aunque no podemos evitar la menopausia, (todas vamos hacia allí, y por eso es importante hablar de esto) sí podemos llegar a ella con una historia hormonal distinta. No es lo mismo llegar después de décadas de ciclos ovulatorios saludables que después de años de anovulación crónica.

Y antes de que me digas que nuestras abuelas pasaban gran parte de su vida embarazadas o amamantando y, por tanto, ovulaban menos, tienes razón.

Sin embargo, el embarazo no es un estado de supresión hormonal. Todo lo contrario, durante esos meses el cuerpo produce cantidades extraordinarias de progesterona y estrógenos para sostener la gestación y el parto. Es algo muy diferente a pasar años consecutivos bajo la influencia de hormonas exógenas que suspenden el ciclo natural de tu cuerpo.

O que lleves meses/años con amenorrea hipotalámica porque tu cuerpo está viviendo en modo supervivencia gracias al estilo de vida elevadamente exigente física y mentalmente que nos exige nuestra queridísima sociedad. Son contextos diferentes, hermana.

¿Por qué podemos dejar de ovular?

La anovulación puede tener diferentes causas:

·       anticonceptivos hormonales que inhiben la ovulación,

·       amenorrea hipotalámica,

·       insuficiencia ovárica prematura,

·       algunos casos de SOP,

·       hiperprolactinemia,

·       trastornos tiroideos,

·       estrés fisiológico severo,

·       desnutrición o restricción energética prolongada.

La ovulación y el riesgo de osteoporosis, enfermedad cardiovascular y deterioro metabólico

Imagina que tu salud hormonal fuera una cuenta de ahorro.

Cada ciclo ovulatorio sería un pequeño depósito. No notas el beneficio inmediatamente.

Pero después de 30 o 35 años esos depósitos acumulados podrían marcar una diferencia importante en:

  • la densidad mineral ósea y el riesgo de osteoporosis o fracturas en edades más avanzadas.

  • la salud cardiovascular y la protección frente a algunos factores de riesgo cardíaco.

  • la resiliencia metabólica, la energía y la capacidad del cuerpo para adaptarse a los cambios hormonales del envejecimiento.

  • la calidad de vida durante la transición menopáusica.

  • una transición perimenopáusica potencialmente más llevadera, con menos síntomas o síntomas menos intensos para algunas mujeres..

¿Puede la ovulación influir en la perimenopausia?

En lugar de preguntar si "¿Puedo vivir sin ovular?"

Quizás deberíamos preguntarnos:

"¿Qué pierde mi cuerpo cuando deja de hacerlo?"

Porque la ovulación no es únicamente un signo de fertilidad. Es un signo de que cerebro, ovarios y hormonas están trabajando en armonía. Y esa armonía influye en mucho más que la posibilidad de un embarazo.

No por casualidad, investigadores como la profesora Jerilynn Prior han defendido durante años que la ovulación debería considerarse un signo vital femenino, porque refleja el funcionamiento coordinado del cerebro, los ovarios y múltiples sistemas del organismo.

Ovular no solo importa para tener hijos

Durante décadas nos enseñaron a ver la ovulación como un riesgo que debía evitarse. Infundando en niñas y adolescentes el miedo a un embarazo no deseado, en lugar de educarnos sobre nuestro cuerpo para no solo evitar un embarazo no deseado sino también conocer y cuidar nuestro cuerpo no solo durante nuestros maravillosos 20s y 30s sino para la posteridad.

La ovulación es más que poder gestar, es un proceso biológico valioso que sostiene la salud femenina a lo largo de toda la vida. Porque la forma en que vivimos nuestra etapa fértil puede influir mucho más de lo que imaginamos en cómo atravesaremos la perimenopausia y la menopausia.

No estoy diciendo que toda mujer deba ovular todos los meses de su vida ni que existan circunstancias en las que suprimir la ovulación nunca tenga sentido clínico.

Lo que sí estoy diciendo es que la ovulación tiene funciones biológicas importantes que rara vez se mencionan cuando hablamos de salud femenina. Y que, por alguna razón, hemos reducido la ovulación a un simple mecanismo para embarazarnos, ignorando el papel que desempeña en la salud femenina a lo largo de toda la vida.

Y no es que estemos "guardando progesterona" para la menopausia. Lo que estamos haciendo es pasar décadas exponiendo nuestros tejidos a patrones hormonales fisiológicos que ayudan a mantener huesos, vasos sanguíneos, cerebro y metabolismo en mejores condiciones para cuando llegue la transición de la perimenopausia a la que tanto solemos tener miedo.

Ovular durante la etapa fértil no solo importa para tener hijos; también puede influir en cómo envejecemos como mujeres.

Una reflexión interesante...

Mientras investigaba para escribir este artículo encontré dos hallazgos que me parecieron particularmente interesantes cuando los observé juntos.

Por un lado, un estudio encontró que las mujeres con síndrome metabólico presentaban sofocos con mayor frecuencia durante la transición menopáusica.

Por otro, investigaciones más recientes han observado una asociación entre el uso de anticonceptivos orales y una mayor prevalencia de síndrome metabólico y algunos de sus componentes, como obesidad abdominal, hipertensión e hipertrigliceridemia.

¿Significa esto que los anticonceptivos causan sofocos décadas después? No. Estos estudios no permiten llegar a esa conclusión.

Pero sí me parece una invitación interesante a reflexionar sobre algo que rara vez discutimos: la salud hormonal y la salud metabólica no son sistemas separados. Se influyen mutuamente durante toda la vida de una mujer.

Quizá la pregunta no sea únicamente qué ocurre cuando disminuyen los estrógenos durante la perimenopausia, sino también en qué estado metabólico encuentra esa transición a nuestro cuerpo.


REFERENCIAS

  • Niethammer, B., Körner, C., Schmidmayr, M., Luppa, P. B., & Seifert-Klauss, V. R. (2015). Non-reproductive effects of anovulation: Bone metabolism in the luteal phase of premenopausal women differs between ovulatory and anovulatory cycles. Geburtshilfe und Frauenheilkunde, 75(12), 1250–1257. https://doi.org/10.1055/s-0035-1558298

  • Prior, J. C., Vigna, Y. M., Schechter, M. T., & Burgess, A. E. (1990). Spinal bone loss and ovulatory disturbances. The New England Journal of Medicine, 323(18), 1221–1227. https://doi.org/10.1056/NEJM199011013231801

  • Park, S., & Kim, Y. (2025). Association between oral contraceptive use and metabolic syndrome among Korean women: Analysis of the Korea National Health and Nutrition Examination Survey. Kosin Medical Journal. https://doi.org/10.7180/kmj.25.117

  • Silva, T. R., Oppermann, K., Reis, F. M., Spritzer, P. M., & colaboradores. (2020). Association between hot flashes and metabolic syndrome in women over 40 years of age. Revista da Associação Médica Brasileira, 66(12), 1628–1634. https://doi.org/10.1590/1806-9282.66.12.1628